sentido-vidaCada Ser Humano va creando su camino en base a las situaciones, decisiones y elecciones que va encontrando en su andadura.

Cada acto que realizamos podría parecer casual y guiado por el libre albedrío pero ¿hasta que punto? Son muchos los condicionantes que influyen en la vida de la persona: La cultura en la que vives, la familia en la que creces, el contexto histórico y temporal y el momento del nacimiento.

Estos elementos moldean la personalidad creando un Ser único animado por propósitos y acciones de vida concretos.

¿Cómo podemos descubrir ese propósito que nos anima? ¿Ese estado en el que cada pieza encaja y nos expresamos tal y como somos? La propia búsqueda es una experiencia en sí misma que puede llevarnos toda una vida..

Antiguamente el encuentro del Ser Humano con su propósito se realizaba a través de la religión, del templo, del reconocimiento de las fuerzas de la naturaleza, del cambio de las estaciones, de la observación de las estrellas…

En el momento que estamos viviendo, se está perdiendo este conocimiento o reconocimiento del universo que nos rodea. Parece que vivamos al margen de todo corriendo sin llegar a ninguna parte y con la ansiedad de quien no sabe hacia dónde va ni el sentido que tiene estar aquí y ahora.

buscarseLo que hemos ganado durante esta experiencia de evolución, con este paso del tiempo, es el poder reconocer, vivir y experimentar a través de nosotros mismos toda la creación. Cada Ser Humano “es” ya su propio templo.

A través de la observación y el silencio, simplemente “siendo” tiene la posibilidad de conectar con su Ser interior.

La búsqueda de experiencias de vida y el camino por andar siguen y seguirán existiendo, el cambio está en cómo se puede hacer ahora.

Entonces, ¿Cómo encuentro mi propósito de vida? ¿De qué manera puedo vivir plenamente?

Cada uno, desde luego, tendrá su manera en relación con su forma de ver la vida, lo que es clave aquí es probar diferentes maneras hasta encontrar la o las que van con cada uno, ya que es cada Ser quien experimenta en sí mismo de una forma determinada, no hay verdades absolutas, solo la propia experiencia.

Yendo a lo concreto, podemos poner algunos ejemplos, como meditar, una herramienta que se encuentra en prácticamente todas las culturas. Nos ayuda a calmar el ruido interior para que aparezca lo que el Ser es y exige una practica continuada y de un método (por lo menos inicialmente) para conseguir este propósito.

Si nuestra parte analítica e interpretativa necesita datos para confirmar sus certezas e intuiciones, se pueden utilizar herramientas como la astrología o la telurología, ya que nos aportan una información concreta sobre nuestra impronta energética en el momento de nacimiento, es decir, las tendencias personales y a nivel generacional con las que vamos a vivir.

En el caso de que queramos profundizar en las partes que desconocemos en nosotros mismos desde lo más intuitivo y sutil, quizá se pueda emprender un camino en el trabajo personal más ligado a la energética sutil, a la psicología profunda, al trabajo con la simbología de los arquetipos para el descubrimiento de esta parte inconsciente que a priori parece menos accesible.

Son muchas las maneras para descubrir el propósito, el camino, el sentido de una vida. Cuando ya se va abriendo la luz, intuyendo cual es ese motor de la existencia, llega un momento en el que ya no es el “qué”, sino el “para qué” voy a utilizar todos estos dones y sabiduría, todo lo que soy y lo que hago ya que no solo somos seres individuales sino sociales y el sentido de cada uno toma forma cuando se vive en sociedad.