Accion-meditacionEl entrar en el silencio interior que posibilita la meditación nos hace tomar consciencia de uno mismo, desde lo físico hasta lo más sutil, reunificando las distintas partes y elementos que constituyen nuestra realidad de encarnación, permitiendo la unidad en uno mismo y a partir de ahí el encuentro y la toma de consciencia de lo que esta fuera creando unidades mayores, hasta re-encontrar el Uno, indivisible e incognoscible, infinito e insondable, donde la consciencia evoluciona en un tiempo vertical, que es un no-tiempo.

Desde lo microscópico de las células hasta el inmenso universo de los cúmulos galácticos, todo esta reunido en este tejido no-visible que llamamos Trama..

…y que permite reunir, comunicar, conectar todos los elementos visibles y no-visibles de este Universo-Vida en una misma matriz bañada por la energía de Consciencia, que el hombre puede vehicular a través del Reconocimiento como acto voluntario de esta.

Este acto de reconocimiento nos permite salir de la dualidad y entrar en la paz interior del alma, donde se reconoce lo que Es, nutriéndonos de este reconocimiento por el planeta y sus reinos y el colectivo de su humanidad como piedra consciente de este.

Y es desde este reconocimiento que es Amor puesto en acción, donde nuestros pensamientos, acciones, ideaciones, tienen toda la fuerza y la potencia de transformar e iluminar los espacios y aligerar las energías de sufrimiento, impotencia, inconsciencia, no-reconocimiento, que se expresan en tramas individuales y colectivas, no permitiendo a los seres y los reinos su evolución en tiempo presente y su libertad de elección y compromiso desde su identidad.

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El Re-unirse para hacer estos actos conscientes de reconocimiento a través de meditaciones, plegarias, ideaciones, por y para la vida, dota al hombre/mujer de toda su potencia expresada y puesta en acción por algo mayor que uno mismo, que es el colectivo humano y universal del que somos células, así las partes pueden consciencializar el todo y el todo volver a la unidad nutriendo la consciencia colectiva en la que evolucionamos.

Es momento de reconocer la potencia de diferentes voluntades alineadas por un mismo objetivo, trabajando desde lo sutil y en unidad con uno mismo, vehiculando energías de Unidad, Amor, Reconocimiento y Fraternidad allí donde más falta hace en cada instante, trascendiendo las diferencias y saliendo de la dualidad, encontrando juntos los hilos de la trama que nos unen a esos lugares y a esos seres que escenifican y padecen la expresión de un karma colectivo puesto en fase y reconociendo en ellos la misma fuerza que nos anima, que es habitación del espíritu y puro amor encarnado.

Francisco Lobato. Terapeuta energético. Coordinador de la red MeditaToday